La noche del 20 es víspera de la llegada de una nueva estación, en este lado del mundo, del invierno. El famoso día 21 es la oportunidad propicia para revalorizar la cultura ancestral aymara, revalorizar los conocimientos y restos arqueológicos tiahuanacotas y aprovechar de luchar contra el frío de madrugada con unos bien cargaditos té con té. Acompañados de la música tradicional, las ya decenas de celebraciones de este tipo se han diseminado en el país. La Paz celebra esta fiesta ancestral (no entraremos en cuestiones antropológicas, etnográficas o históricas) en 7 lugares distintos: Valle de la Luna, Mirador Jacha Kollo, mirador 27 de Mayo, bosquecillo Achumani, cerro Huayllatapampa y en el nevado Huayna Potosí. Definitivamente, es atractivo para el turistas que no llega a Tiahuanacu compartir una similar ceremonia con los amautas aymaras, esperar la llegada de los primeros rayos del sol con festivales folklóricos o de música nacional, comer y beber algo caliente para soportar la gélida temperatura.
Cochabamba no es una excepción, se realizará el Sara Raymi (la fiesta del maíz) en las Qollcas de Cotapachi, en el municipio de Quillacollo. De la misma manera se espera al sol, se realiza la k'oa para honrar a las deidades ancestrales y pedir una buena siembra. Ni qué decir de Samaipata en Santa Cruz, con el ritual llamado El Lucero del Alba, conocido en idioma guaraní como "Yasitata guasu köe mbiya". O la celebración de las mismas características en Pampa Aullagas en Oruro, incluidas wilanchas y demás ritos aymaras.
Ciertamente, esta actividad toma realce con la asunción del presidente Morales y el acto se torna en un hito mundial, las llegada de por lo menos 40 mil visitantes a Tiahuanacu y el impulso turístico que ganó desde ese entonces. Por tanto, la discusión no está en que si son los 5520 años correctos, si es sólo aymara o es amazónica sino de la gran importancia que tomó esta fiesta que hoy en día tiene como plus un feriado para aprovechar, en el tema que nos interesa que es la industria de viajes. Estas son oportunidades para generar nuevos nichos de mercado, otros circuitos y paquetes de viajes que generan muchos más visitas y mayor interés por un destino tan diverso como es Bolivia. |

Por
Ronald D. Telleria O.
Director General
Red Travel Bolivia
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